Conoce la historia de Mariana Amador Gastelum

Por una parte estaba buscando mi camino porque sentía 

que yo no encajaba en nada; por otro lado sentía que 

necesitaba irme a otro lugar, pero no sabía a dónde…” 

Mariana Amador Gastelum

¿Cuántos casos conocemos de personas buscando oportunidades? Hombres y mujeres buscando su camino en la vida, tocando puertas a veces iguales, a veces totalmente distintas. Creo que en esto los seres humanos somos muy similares, todos buscamos “El camino”, esta persecución de sueños es constante ., nos pasamos la vida trabajando por ellos, y una vez que nos sentimos listos nos lanzamos al mundo de la danza buscando oportunidades de bailar, de formar parte de algún proyecto o compañía; en pocas palabras,  de crecer.

Aplaudimos el caso de Mariana ., una historia que nos muestra que a pesar de la edad o de nuestro propio escepticismo se puede lograr lo que pensaríamos imposible. Ella pasó su infancia en grupos de karate, disfrutando, como ella dice, de “…las formas, que son una especie de combate bailado”.

Para Mariana la danza inició en la preparatoria, donde el bailarín de contemporáneo Manuel Ballesteros, se presentó a bailar. Ella recuerda haber pensado “¡Wow! Yo quiero bailar eso” Aunado a ello, unas palabras de Ballesteros que nunca olvidó y cambiaron su vida rotundamente “No importa si no saben nada y quieren empezar, nunca es uno demasiado viejo”.

Dejó de lado su edad y su futuro como licenciada en Lengua y Literatura en Letras Francesas en la UNAM -carrera que no concluyó- y empezó a bailar, aún no convencida del todo. Tomó clases en distintos lugares y participó en el Concurso Internacional de Danza “Attitude” donde ganó la medalla de plata en la categoría amateur. Con ello, terminó por asentar sus planes y dedicarse de lleno a la danza.

Su camino profesional inició en FL dance y finalmente en la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello (ENDNyGC) donde obtuvo el título de Licenciada en educación dancística con orientación en Danza Contemporánea.

 

Fotografía: José Gonzales

Fotografía: José Gonzales

 

Siguiente parada: Rusia 

“Envié el cuestionario así nada más pensando que no me elegirían jamás y bueno resultó que me seleccionaron para aplicar oficialmente a la beca, solo habían dado una para artes y las demás fueron para ciencias y ahí fue donde empezó toda una odisea, comencé a hacer todo lo necesario para venir acá”.

A veces las oportunidades llegan a nosotros cuando menos lo esperamos, en el caso de Mariana el Bolshoi llegó como si hubiera estado destinada a ello, una de las mejores escuelas de danza del mundo la aceptaba para estudiar una maestría en coreografía y ella iniciaba así “Una travesía” entre papeleo, certificación de idioma, exámenes, pasaportes, visas y más.

La vida en Rusia

El primer invierno es el más duro para todo extranjero en Rusia, sin importar de dónde vengas o que estudies (…) pero terminé por adaptarme y aceptar nuevos retos

Entre un idioma distinto, lejos de la familia y tacos al pastor como puntualiza Mariana,  llega al Bolshoi, un edificio maravilloso donde la tradición del ballet ruso se vive intensamente. Me impresionó todo el conjunto de personas que trabajan ahí. Desde la directora que fue maestra de Natalia Osipova, todos los profesores, los alumnos y la claridad de los objetivos, organización en el plan de estudios y aplicación del mismo, etc…  Creo que me impuso respeto. Y bueno, creo que ver a la maestra de acting, o ver a la maestra de danza rusa que tiene unos 95 años y sigue dando unas clases excelentes…!no sé, me dejó impactada de manera positiva!”

Definitivamente estudiar en el Bolshoi trae consigo grandes responsabilidades y retos, pero recompensa con grandes experiencias “Ir por el pasillo caminando a lado de uno de mis profesores y que todos los niñitos se paran del piso donde están estirando para decir “buenas tardes” y hacerle “reverence” es impresionante, después me di cuenta que ese maestro es muy respetado y querido en el mundo del ballet”

Mariana cursa ahora su segundo año en la Academia de Danza del Bolshoi y sigue preparándose para seguir llevando lejos la danza mexicana. Actualmente trabaja en conjunto con otros mexicanos de distintas disciplinas radicando en Rusia para crear proyectos artísticos conjuntos.

Así, es más claro que el mundo de la danza es grande y es posible vivirlo desde donde nuestros sueños nos dicten. Si no, tomemos en cuenta el consejo de Mariana Si lo desean, no hay que tener miedo, a veces somos capaces de lograr más de lo que siquiera imaginamos, más de lo que te han dicho que puedes (o que te han dicho que no puedes” 

 

Lo primero que te viene a la mente

Danza: Amor. Conjugación de todo lo que nos hace humanos.

México: Familia y amor, Sangre y hermanos, raíces, olor a tierra mojada, naturaleza. Casa-hogar, mar, calor. (y comida deliciosa)

Rusia: Frio, inmensidad, madurez. Valor y fuerza. Permanencia.

Nellie Campobello: Lecciones, inicios, ciclos, amigos

Ballet: Teatros, líneas, fuerza, belleza.

Coreografía: Libertad, creatividad, Arma, fusión de todos los elementos. bailarin, música, trazos, pasión .

Movimiento: Cambio de lugar.

Viaje: Experiencia, aprendizaje, transformación.

Europa: Continente, religiones, lenguas, historia, arte, guerra…