Por: Sarai Menchaca

La excelencia como bailarines, intérpretes o maestros, es un trabajo que nunca termina, sea la edad que tengamos o la técnica en que busquemos hacer -a la manera de los médicos- nuestra especialidad, la innovación es madre de la perfección. Por ello resulta tan necesaria la existencia de espacios de convivencia, en los cuales los conocimientos puedan ser compartidos y repartidos.

Sin duda, uno de ellos es el CENADAC -Convivencia Estudiantil de Danza Contemporánea-, la cual tiene lugar en las instalaciones de la Escuela Nacional de Danza Contemporánea y el Museo de la Ciudad en Querétaro. En su novena edición, del 24 al 29 de octubre de este año, se dedica una semana a que los y las estudiantes de danza contemporánea de todo el país, disfruten de la oportunidad de asistir a clases, funciones y talleres fuera de la normalidad de su día a día. En este encuentro participan alumnxs de escuelas profesionales, maestros y miembros de la compañía Tania Pérez Salas.

Nahomi Monjaraz, actual presidenta de la sociedad de alumnos, comenta: “La convivencia esta organizada, para compartir y abrir las puertas del colegio a los alumnos y maestros de distintas instituciones de artes escénicas. Esto con la finalidad de formar vínculos en la comunidad dancística y desarrollar nuestras aptitudes en la danza contemporánea; así mismo, incorporar nuevas y distintas propuestas de movimiento y dramaturgia. O simplemente, disfrutar eso que amamos, BAILAR”

 

Alumnos de la ENDNyGC en la edición VIII de la convivencia. Foto: Pablo Bustos

Alumnos de la ENDNyGC en la edición VIII de la convivencia. Foto: Pablo Bustos

INICIOS DE LA CONVIVENCIA ESTUDIANTIL
Marili Rodriguez fundadora de la convivencia  coordinadora de epicentro (grupo representativo del CENADAC) nos cuenta un poco de la historia del evento.

“Dentro de las primeras generaciones que han pertenecido al Colegio Nacional de Danza Contemporánea, surgió la idea de llevar a cabo una semana en la que los mismos alumnos hicieran sus prácticas en un Foro, bailando, creando, iluminando, haciendo labores detrás del escenario y sobre todo llevándose la experiencia y el aprendizaje que brinda cualquier puesta en escena. A esto le nombraron Semana Cultural.

Originalmente se llevaba a cabo en las instalaciones del Colegio, transformando los salones en escenarios, pero conforme fueron pasando las generaciones en el Colegio mutaron las ideas y se retomó la idea de convivir y exponer el conocimiento obtenido como estudiantes.

Recuerdo perfectamente que esto dio inicio en una de las mesas de descanso de los alumnos. Ese año también se organizó la convivencia de la Facultad de Danza de la Universidad de Xalapa en su primera emisión, y en la cual tuvimos el honor de participar. Eso nos motivó y finalmente, como parte de la Sociedad de Alumnos, solicitamos autorización a la dirección para organizar y llevar a cabo la primer Convivencia estudiantil del Colegio Nacional de Danza Contemporánea que tuvo lugar en el año 2008.

Fue una gran experiencia formar parte de la primera convivencia estudiantil; convivir con estudiantes de distintas escuelas del país nos llevó a darnos cuenta de las necesidades que sufre la danza, el tomar clase con maestros de diferentes técnicas, enriqueció nuestro lenguaje artístico. Saber que en éste año se está organizando ya la novena convivencia por nuevas generaciones, nuevas ideas, bailarines, espacios y oportunidades para el crecimiento de la danza, es aún más satisfactorio. Se han conseguido espacios para la danza, maestros, talleres, patrocinadores que han apoyado las ganas de llevar a cabo una convivencia con pocos recursos. Se les ha hecho invitación a todas las escuelas en el ámbito profesional de la danza en México. Y actualmente dentro de las nuevas ideas se ha integrado el Concurso de Coreografía, en el cual ha habido muy buena respuesta por parte de distintas escuelas.

Creo que la escuela no es sólo un medio para acumular conocimientos, sino que también, se convierte en un espacio donde se dan las grandes transformaciones del ser tanto a nivel individual como grupal, es uno de los centros socializantes más importante en el periodo de desarrollo del estudiante. El ambiente que proporciona la escuela para la danza, brinda la posibilidad de que sean más activos y responsables de sus actividades, y permiten la creación de nuevas estrategias para enfrentar la vida.

La práctica de la danza lleva al estudiante a explorar, aprender, a trabajar en grupo, a tener un espacio donde expresarse, desarrollar el pensamiento creativo y enfrentar retos de superación”

Este año el CENADAC promete mucha danza y mucho aprendizaje, los invitamos a seguir a la revista SER ESCENA en las redes sociales para conocer más del evento y por supuesto también la página oficial de la convivencia  AQUI

 

 

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