Por: Gabriela García

Las diversas manifestaciones artísticas como la pintura, escultura, la danza y la música entre otras, han sido algunos de los medios de expresión creados por el hombre, para expresar su conocimiento y sus sentimientos.

La danza es una de las manifestaciones artísticas más antiguas en dónde la exigencia de la delgadez en la bailarina es una realidad, dicha exigencia crea cierta presión ejercida por el espectador, los maestros de danza -en las escuelas profesionales-, los compañeros y por la bailarina misma, quien se crea la necesidad de mantener una buena figura a como dé lugar. Sin embargo en el intento por llegar a su objetivo puede provocar diferentes problemas físicos y psicológicos.

Aquí te presentamos algunos datos que debes conocer:

Por regla general los bailarines deben ser delgados pero fuertes para poder resistir las horas que requiere su trabajo y no deben tener exceso de grasa corporal.Carmona Solís (2001) reporta que diversos estudios han mostrado una relación inversa entre la masa, grasa y la ejecución de actividades físicas que requieren translación del peso del cuerpo tanto vertical como horizontalmente.

UNO 

El exceso de grasa es perjudicial para este tipo de actividades, debido a que existe una adición de masa en el cuerpo, sin incrementarse la capacidad para producir fuerza. Un porcentaje de grasa relativamente bajo puede ser ventajoso mecánica y metabólicamente. Además, se ha comprobado que las lesiones traumáticas sobre las articulaciones se reducen cuando la composición corporal es idónea.

Sin embargo se debe tener mucho cuidado en el seguimiento nutricional y el control de grasa corporal de la bailarina, pues los porcentajes de grasa (más bajos en relación a lo recomendado en poblaciones de su misma edad) no deben arriesgar su salud.Por otro lado, un porcentaje de grasa elevado está directamente relacionado con el incremento de lesiones.

DOS 

Hamilton,L. Brooks-Gunn y J,Warren ,M. (1986) aportan datos muy interesantes en un estudio realizado en adolescentes bailarinas y no bailarinas. Más de la mitad de las bailarinas tuvieron su primera menstruación a los 14 años o después de esta edad. En las bailarinas adultas, todas las cuales pertenecieron a compañías nacionales de ballet 70% reportaron irregularidades en su menstruación.La amenorrea secundaria también está relacionada con el mantener un peso corporal muy bajo.

Las bailarinas con amenorrea eran más delgadas con mayor tendencia a desarrollar trastornos de la conducta alimentaria.El prolongado hipoestrogenismo (baja de estrógeno) que resulta de las anormalidades menstruales puede llevar a una elevada incidencia de escoliosis y facturas por estrés.El 21% de las bailarinas profesionales en este estudio presentaron escoliosis (el promedio de escoliosis de la población en general es 1.8%) y 83% de las bailarinas con escoliosis habían tenido su menstruación a los 14 años o más tarde, con un incremento de escoliosis.

TRES

 Las bailarinas con escoliosis presentaron calificaciones más altas en los cuestionarios de conductas anoréticas.

CUATRO

 La incidencia de fracturas por estrés en el grupo de estudio fue de 45%, incrementándose dicha incidencia en las bailarinas que tuvieron menarquia tardía y amenorrea secundaria prolongada Los resultados nos muestran también que más de la mitad del grupo estudiado (59.7%) estuvieron consumiendo menos del 85% de las recomendaciones sugeridas por la RDA para calorías, ingirieron dietas bajas en kilocalorías, en calcio, hierro y niacina.

Los autores concluyen, que en este grupo de bailarinas, la disminución de ingesta de nutrimentos y las irregularidades menstruales fueron influenciadas por conductas anoréticas. También, reportan altas calificaciones para el cuestionario de detección de conductas de riesgo para trastornos de la alimentación.

CINCO

 En otra investigación realizada sobre las conductas de alimentación y actitudes, después de un programa de intervención nutricional en un grupo de mujeres jóvenes bailarinas, llevado a cabo en la Universidad de Harokopio, Atenas Grecia ( Yannakouli, Sitara M, Matalas 2002) evaluaron la efectividad de un programa de intervención de un programa de educación nutricional y de prevención de trastornos de la conducta alimentaria en un grupo de mujeres estudiantes de danza.De los resultados concluyen los autores, que existió un aumento significativo en el conocimiento de los principios básicos de la nutrición y una disminución en las conductas anormales en la alimentación. Después de 6 meses los efectos positivos se mantuvieron y se lograron otros beneficios, únicamente los conocimientos de nutrición fueron un poco menos. Las participantes que estaban en un riesgo alto de adoptar conductas anormales en la conducta alimentaria, fueron las mayormente beneficiadas en el programa. Esto reafirma la importancia de la implementación de programas de intervención en grupos de jóvenes mujeres, que están sometidas a la presión del control de peso. La enseñanza y asesoramiento continuo de una alimentación adecuada para el bailarín ayudaría a prevenir enfermedades relacionadas con la nutrición.

De lo anterior concluimos que:Es de PRIMORDIAL IMPORTANCIA el PROCESO DE SELECCIÓN en las escuelas formativas de danza. Una mejor selección, una batería que incluya el somatotipo, antecedentes hereditarios, evaluación nutricional, historia clínica, evaluación psicológica ADEMÁS de las pruebas que se aplican para conocer las habilidades corporales necesarias para bailar, podría disminuir la incidencia de trastornos de la conducta alimentaria y las conductas aberrantes en el comer de los estudiantes de danza.También la información VERÍDICA Y CONCRETA sobre la importancia de la alimentación en un grupo de alto riesgo, dirigida a los estudiantes de danza (incluyendo la nutrición básica como materia curricular) y cursos de nutrición básica dirigidos a los maestros de danza , sería de gran utilidad a este sector de la población.

El APOYO DE PARTE DE LOS MAESTROS para que los alumnos asistan a su seguimiento nutricional, también es una parte muy importante.El trabajo multidisciplinario en las escuelas formativas de danza, que abarca el área de salud, la planta docente y administrativa, es básico para lograr desarrollar el potencial máximo de los estudiantes.

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Ana Gabriela García Gutierrez

Ciudad de México. Bailarina y Nutriologa. Posee las maestrías en Psicoterapia Psicoanalítica y en Ciencia y Tecnología de Alimentos; También es maestra certificada de Hatha Yoga. Actualmente trabaja en la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello (INBA) y en la Escuela de Danza Contemporánea Ollin Yoliztli.